– Tendremos que pedir todos los permisos necesarios para la obra y contar con un proyecto para que las autoridades nos concedan dichos permisos. Por supuesto, será necesario esperar a que nos los aprueben antes de iniciar los trabajos.
– Tener que esperar obtener los permisos puede retrasar la concesión de préstamos e hipotecas necesarios para la adquisición y las obras.
– Puesto que la reforma será a nuestro gusto y criterio, debemos tener en cuenta que será necesario elegir materiales, pintura, suelos y diseños, que van a necesitar de la ayuda de diversos profesionales, además de nuestro tiempo y dedicación.
– Pueden aparecer problemas estructurales no contemplados en el proyecto y presupuesto inicial que prolonguen la obra y aumenten los gastos.
– Inmuebles muy antiguos pueden tener valor arquitectónico y no admitir reformas de su estructura, por lo que es importante investigar bien las posibilidades antes de la adquisición.
En caso de decidirnos por esta opción, hay un par de recomendaciones que deberíais tener en cuenta:
1- Verificad el estado de la construcción, humedades, estructura general y canalizaciones. También es recomendable analizar la posible presencia de elementos nocivos para la salud, como el amianto. Mejor invertir en un experto que nos pueda ratificar el buen estado de la vivienda que invertir mas tiempo y dinero del esperado en la reforma para su acondicionamiento.
2- Lo más recomendable, armaros de paciencia, ya que tendréis que esperar a que la reforma esté terminada para poder ocupar y disfrutar vuestra nueva vivienda.
Si finalmente os decidís por esta opción y vais a reformar, no dudéis y solicitad vuestro presupuesto.
Toolman, Desde Colgar Un Cuadro.