Para ello, podemos dividir los suelos laminados en dos grupos, que a su vez van a tener varias subdivisiones:
– Exclusivamente uso domestico:
A. Clase 21, uso domestico moderado.
B. Clase 22, uso domestico general.
C. Clase 23, uso domestico intenso.
– Combinación de uso domestico y profesional.
A. Clase 31, uso domestico intensivo, comercial moderado.
B. Clase 32, uso domestico intensivo, comercial normal.
C. Clase 33, uso domestico intensivo, comercial intensivo.
D. Clase 34, uso domestico intensivo, industrial moderado.
Esta clasificación se complementa con la resistencia superficial a la abrasion que puedan tener los paneles, y que se obtiene a través de la prueba de Taber. Esta prueba somete al suelo a frotados con una lija colocada en un rodillo de una máquina especial. Dependiendo de las vueltas que aguante se determina su clasificación:
-AC-1, mas de 900 vueltas.
-AC-2, mas de 1800 vueltas.
-AC-3, mas de 2500 vueltas.
-AC-4, mas de 4000 vueltas.
-AC-5, mas de 6500 vueltas.
De esta manera, un suelo calificado como AC-5 sufrirá mucho menos deterioro que un AC-1.
Si necesitas asesoramiento acerca de este tema, no dudes en contactar.