– Modo 1: En desuso y prohibido en algunos países, no tiene unidad de control entre el vehículo y el enchufe, por lo que existe un alto riesgo de sobrecalentamiento.
– Modo 2: En este modo tenemos un cable con unidad de control que detiene la recarga en caso de anomalía de la corriente, con una potencia de carga de hasta 3,7kW. El cable se conecta directamente al enchufe de nuestra pared.
– Modo 3: Aquí tenemos un control de carga incorporado en el cargador (que comúnmente se conoce como Wallbox) que actúa entre este y el vehículo. Pueden cargar con una potencia de hasta 22kW.
– Modo 4: Es el que se emplea en estaciones fuera de nuestra vivienda, que nos puede permitir cargar un mínimo de 70% de la batería en menos de 30 minutos.