Purgar un radiador es una práctica que la puede ejercer uno mismo , su finalidad es sacar el aire que se acumula en el interior de la calefacción , que se origina por el oxígeno del agua que circula a través de las tuberías y obstaculiza el paso del calor.
Existen varios tipos de radiadores:
Si nuestro radiador es de aluminio se recomiendo un purgador automático (expulsa el aire por si mismo) si al contrario no tenemos un purgador automático deberemos hacerlo manualmente. Los radiadores de aluminio se instalan por módulos , se calienta rápido pero en cuanto se apaga se va el calor.
De hierro son muy pesados , se colocan sobre una pared por su peso , su principal ventaja es que mantienen bastante el calor , incluso después de ser apagado , su desventaja es que tardan en coger calor.
De chapa es de lo mas económicos son poco usuales en las viviendas .
De acero , son mas caros , se calientan rápido y al apagarse se mantiene el calor
PASOS:
- Deberemos abrir poco a poco el purgador , este se halla en la parte superior o en un lateral del radiador
- Ayúdate de un destornillador ya que este posee un tornillo con una ranura en la cual debes introducir este
- Cuando se aprieta el tornillo haciendo presión con el destornillador se comienza a salir el aire que es expulsado.
- En el momento en el que deja de salir aire y lo único que se expulsa es agua hay que dejar de presionar el tornillo , ayúdate de un vaso para recoger el agua y no derramar nada.
- Una vez finalizado el proceso se debe cerrar la llave.

consejos:
- Se aconseja hacerlo al inicio de cada temporada de frío.
- Para comprobar si se necesita purgar un radiador tocar la parte superior de este y observar si esta frío.
- Utilizar un destornillador plano .