El estilo minimalista se caracteriza por buscar la simpleza, con colores donde predomina el blanco, algunos materiales como cristal, muebles sencillos y espacio diáfanos. Este estilo, se basa en la idea de que con poco podemos hacer grandes cosas (“menos es más”). En definitiva, este estilo se basa en una decoración sencilla con muebles simples y en el cual destacan las líneas rectas.
- Tonos suaves con colores neutros. Paredes blancas, suelos de parqué y cortinas blancas, sofás crudos o marrones. Se utiliza en este estilo el contraste entre blanco y negro, ya que son dos tonos neutros que ofrecen un hogar elegante, iluminoso…
- Muebles bajos, simples y de formas que se combinan con cortinas de estilo romano.
- No hay cojines ni demasiadas mantas a la vista, quizás alguna alfombra plana y simple, en los tonos de la habitación. Por lo que las telas que se quieran poner en la vivienda tienen que ser sobrias, lisas con tonos neutros.
- Los techos, muros y pisos deben tener colores generalmente blanco, negro o gris. Sin embargo, es preferente el blanco, ya que permite apreciar mejor las figuras y una mejor dispersión de la luz.
- En cuanto a los adornos, hay que procurar que los colores combinen con el resto de elementos que poseemos en el hogar, esto debe ser así para que destaquen.
Algunos ejemplos:
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