La instalación consta de 3 partes principales: ventilador o extractor, conductos de ventilación y bocas de salida o entrada.
Los conductos: son los encargados de distribuir el caudal generado por el ventilador por distintos espacios y zonas. El aire se reparte por las distintas salidas.
Clasificación:
– según su forma: rectangulares, ovalados o circulares
– Según su material: de chapa de acero, de fibras minerales, de obra o de polisocianurato.
– Según su presión: alta, media o baja presión.
– Según su instalación: preformados o realizados “in situ”.
– Según su función: conducto principal, ramales y derivaciones a rejilla.
El cálculo y diseño de una instalación es fundamental para que su funcionamiento sea correcto. Exige un método en el que debemos seguir unos pasos indicados en un esquema.
– Caudal total de la instalación, elección del material de los conductos, tipo de local, pérdida de carga unitaria, nivel de ruta admisible y situación del material de difusión.
– Esquema de la red: situar rejillas, iniciar conducto en la máquina, realizar conexiones con rejillas, numerar tramos, tramo inicial un metro mínimo, estudiar presencia de obstáculos, señalando el camino más largo.
– Determinar los caudales de salida: que todas tengan el mismo, si todas están situadas en un mismo local, en caso contrario, se tendrá que seleccionar de acuerdo a las técnicas de mandato.
– Calcular los caudales por tramo. Seleccionamos en el gráfico los distintos conductos. Con el gráfico de pérdida de carga seleccionaremos las dimensiones seleccionadas y determinaremos los diámetros equivalentes.
– Una vez obtenidos, transformamos las dimensiones circulares a rectangulares.
– Seleccionamos el material de difusión y los ventiladores.
– Sabiendo el diámetro equivalente, la altura máxima del conducto, deberemos determinar las medidas de lo conductos.
– Finalmente, selección de unidad climatizadora.
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