Reforma integral

Aprovechando que hace unas semanas os hablamos de lo que era una reforma seca, hemos pensado que podría interesaros saber un poco más acerca de las conocidísimas reformas integrales.

Todos sabemos a que nos referimos cuando hablamos de una reforma integral, pero, ¿tenemos realmente claro que incluye?.

Quédate con nosotros en Toolman si quieres saber mas acerca de este tema.

Lo primero, ¿qué es una reforma integral?.

Una reforma integral implica la remodelación y/o renovación de los elementos principales del hogar. Con esto nos estamos refiriendo a una reestructuración completa del espacio de la vivienda, que va a incluir trabajos en todas o casi todas las áreas que conforman la misma.

¿Qué se contempla en una reforma integral?

De manera habitual va a incluir todos o casi todos los elementos de la vivienda:

1- La reestructuración de espacios, mediante el cambio de la distribución de tabiques, puertas e incluso armarios.

2- Instalación y/o mejora de aislamiento térmico y acústico.

3- Cambio de la instalación eléctrica, incluyendo el cuadro, adaptándose a la normativa vigente para proteger a todos los residentes.

4- Sustitución o mejora de los elementos de fontanería, así como de los sanitarios y la climatización. Es un buen momento para pensar en instalar calderas de aerotermia y suelos radiantes que nos ayuden a conciliar el gasto energético con el confort en la residencia. 

5- El reemplazo de ventanas nos va a ayudar a mejorar el aislamiento y por tanto la eficiencia energética.

6- Reemplazo o recubrimiento de suelos.

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Fases de una reforma integral

– Demolición de la vivienda.

Aquí se derriban todos los elementos que queremos sustituir: tabiques, ventanas, puertas, instalaciones de luz y fontanería. Es una fase que puede parecer fácil de realizar, pero que si no la ejecutan manos expertas puede derivar en serios problemas de desplome, no solo para tu vivienda sino para las colindantes.

– Albañilería.

Es el siguiente paso. Se efectúa primero una parte inicial en la que se levantan las nuevas paredes y se realizan los huecos de puertas y ventanas. En esta fase se crean las rozas necesarias para los trabajos de las diversas instalaciones, por ejemplo eléctricas, de  la vivienda.

– Trabajos en instalaciones.

Como ya hemos dicho, van de la mano de la albañilería, puesto que las canalizaciones necesarias, tanto eléctricas como de calefacción o fontanería, se esconderán bajo rozas, paredes, suelos o falsos techos.

– Techos, paredes y suelos.

Una vez terminadas los trabajos de  instalaciones, ha llegado el momento de continuar con la albañilería, revistiendo paredes, pavimentando suelos y colocando falsos techos.

– Carpintería.

En esta fase se colocan ventanas, puertas y armarios, además de incluir el recubrimiento de paredes o suelos de madera.

– Colocación de equipos y acabado de las paredes.

Una vez finalizada la fase de construcción de albañilería es el momento de instalar sanitarios, muebles de cocina y electrodomésticos. Cuando todo este en su sitio, podremos encargarnos de dar color a las paredes y de los acabados y remates pendientes.

– Limpieza.

Es lo último que se hace en una reforma, eliminando toda la suciedad generada durante la misma.

Si quieres realizar una reforma con total confianza y seguridad, pídenos presupuesto.

Ventajas de una reforma integral.

– Aunque invertiremos una gran suma de dinero en realizarla, los trabajos dejaran la vivienda en un estado excelente que permitirá su revalorización.

– Podrás ampliar espacios, reubicarlos y adaptarlos a tus necesidades.

– La inversión repercutirá también en la mejora de la eficiencia energética de la vivienda, y el ahorro energético se traducirá a largo plazo en ahorro económico.

Toolman, Desde Colgar Un Cuadro.

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