Están compuestos de varias capas: la que incluye la tecnología fotovoltaica, el adhesivo, la ineludible caja de conexiones y una capa protectora.
Diferencias con las placas fotovoltaicas tradicionales
– Cada película pesa unos 2 kilos, mientras que una placa fotovoltaica puede rondar entre los 18 y los 23 kilos, siempre dependiendo de la cantidad de células que contenga el dispositivo.
– Incluyendo la caja de conexiones, el grosor se encuentra entre los 18 y los 20mm. Las placas solares convencionales están entre los 30/40 mm.
– La potencia de cada unidad de películas solar adhesiva oscila entre los 50W y los 60W, mientras que una placa fotovoltaica ronda entre los 160W y los 550W.