En función de su instalación podemos hablar de tres tipos de rodapiés:
SUPERPUESTO
El mas sencillo de instalar, quedando siempre por encima de la pared, por lo que son propensos a acumular polvo en su parte superior. Pueden ser escalonados, para adaptarse a los muebles y que no sobresalgan en exceso.
INTEGRADO
Pueden colocarse cuando la reforma implique cambios en las paredes. Quedan en linea con esta, y por eso pasan muy desapercibidos, dando la sensación de estar ante una pared que llega hasta el suelo.
REHUNDIDO
El menos habitual, ya que requiere de una reforma integral para su instalación. El efecto “rehundido” o de estar por detrás de la pared se consigue mediante el uso de dos placas de pladur que se montan superpuestas, llevando la interior hasta el suelo y dejando la exterior más levantada. Esto deja un hueco que puede decorarse al gusto (cristal, acrílicos, luces led), y va a aportar personalidad a nuestra sala de estar.